El día lunes 6 de septiembre (poner la fecha es importante ya que otorga importancia a un acontecimiento) caí a la clínica con 40 de fiebre y un malestar general horroroso. Clínica, dije clínica, aclararlo es importante porque no era la Vespucio (aunque también fui pero había espera de 3 horas y media) era la Santa María porque soy Vi ai pí y tengo un seguro maravilloso. En mi estadia de algo así como cuatro días me di cuenta de unas cuantas cosas que me parecen más o menos importantes (pero en verdad no valen nada):
-Número A: La vida es mucho más sencilla si tienes plata, pero ni tanto.
-Número B: Me quise morir y al mismo tiempo me aterraba hasta las lágrimas hacerlo.
-Número C: Amo a mi mami, tanto tanto.
-Número D: Los pacos no son malos, no todos.
-Número E: Los doctores son cabrones, pero no todos.
-Número F: Las enfermeras son lo mejor del mundo.
-Número G: Me gustan las galletas integrales.
-Número H: Igual es divertido ver el matinal.
-Número I: No me dolía tanto la enfermedad como la idea de estar enferma.
-Número J: Al menos con la anemia tengo sueño.
0 qué?:
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